Cualquier juvenil anhela ese momento: el día en que, después de tantos años de entrenamientos y sacrificios, llega el debut en Primera División. Ramiro Paunero también lo había soñado, aunque casi no tuvo tiempo de asimilarlo.
Su estreno se produjo de manera inesperada. En los planes iniciales, Ignacio Galván iba a ocupar el lateral izquierdo de Atlético Tucumán frente a Independiente Rivadavia. Ante cualquier eventualidad, Juan Infante aparecía como la primera alternativa. Sin embargo, antes del duelo contra la “Lepra” ocurrió todo lo necesario para que Paunero terminara convirtiéndose en uno de los protagonistas de la jornada.
Atlético Tucumán: habilitaciones, mercado de pases y el posible equipo ante Central CórdobaGalván no pudo ser habilitado debido a la inhibición que pesaba sobre el club, mientras que Infante se resintió físicamente y quedó fuera de la concentración. Julio César Falcioni, como ya había sucedido con Leonel Vega y Luciano Vallejo, no dudó: “bajó” a Paunero del ómnibus de la Reserva, que estaba a punto de viajar a La Paternal para enfrentar a Argentinos, y lo dejó a disposición del plantel profesional ante la posibilidad de que tuviera que jugar.
La confirmación, de todos modos, recién llegó ese mediodía. “Me dijeron que iba a jugar cuando llegué al estadio. Me puse muy contento. No me lo voy a olvidar nunca: estuve a punto de viajar con la Reserva, pero me pidieron que me quedara porque existía la posibilidad de sumar minutos. Gracias a Dios se dio y viví un día inolvidable”, contó el lateral de 21 años después de su estreno.
Quién es Juan Rodríguez, el defensor que podría reforzar a Atlético TucumánLo mejor, tanto para él como para el equipo, fue que no desentonó. Se hizo cargo de su sector, no sufrió sobresaltos defensivos y mostró la misma intensidad y fortaleza en los duelos individuales que lo convirtieron en una de las piezas importantes de la Reserva dirigida por Ramiro González.
Aunque Paunero no continuaría en el “11” titular debido al regreso de Galván, el tucumano demostró que puede convertirse en una alternativa cada vez que el cuerpo técnico lo necesite. “Estoy muy agradecido con el cuerpo técnico. Me hablaron de la mejor manera, me apoyaron desde el primer minuto y me dijeron que estuviera tranquilo, que hiciera lo que sé hacer y que lo demás iba a salir solo”, explicó sobre la charla previa con los entrenadores.
Oriundo de Villa Urquiza, Paunero jugó en el CEF 18 hasta los 11 años y luego llegó a Atlético para completar su formación en las divisiones inferiores. Firmó su primer contrato profesional el año pasado y se destaca por su agresividad en la marca y su buena técnica para proyectarse. También disputó varios partidos como segundo marcador central, una experiencia que le permitió adquirir mayor oficio en la última línea.
El árbitro que volverá a dirigir a Atlético Tucumán después de más de un año: su particular historialPaunero compartió equipo el domingo con Vega, Vallejo y Lautaro Godoy. Facundo Pimienta, otro de los futbolistas formados en la Reserva, ingresó en los últimos minutos, cuando el defensor ya había dejado la cancha producto de un calambre. Todos ellos compartieron plantel durante el último año y ahora comienzan a ganarse un espacio en el conjunto profesional. “Tenemos un grupo muy lindo. La energía que nos transmiten los jugadores más experimentados es muy importante para nosotros. Además, con varios compañeros ya nos conocemos de la Reserva y vamos a pelear todos los partidos”, afirmó.
Como sucede con muchos juveniles, el recorrido de Paunero está marcado por el sacrificio, la constancia y los años de espera. Por eso, que su familia estuviera presente en la tribuna volvió todavía más especial su estreno. “Gracias a Dios pudieron venir mi papá, Iván; mi abuelo, Alfredo; unos tíos y mi novia. Me llevo el sueño que tuve toda mi vida, que era debutar en esta cancha, con mi familia en la tribuna. El apoyo de mis compañeros fue fundamental para que pudiera hacer un buen partido”, expresó.
Cuando terminó el encuentro y la adrenalina comenzó a bajar, una imagen se viralizó en las redes sociales. Paunero regresó caminando a su casa junto a su madre. Iban abrazados, con la naturalidad de cualquier domingo, como si unas horas antes no hubiera estado defendiendo la camiseta de Atlético en el Monumental.
La escena resumió mejor que cualquier declaración lo que había significado aquella jornada. El futbolista que acababa de cumplir el sueño de debutar en Primera volvía a casa de la misma manera en que había llegado hasta allí: acompañado por su familia, con humildad y sin olvidar a quienes caminaron a su lado durante todos esos años.